Agatha Vega me reto a empotrarla mientras la ataba y jugaba con sus juguetes
La habitación olía a lujuria y cuero, con las sábanas revueltas y los juguetes esparcidos por la cama. Agatha Vega me miró con esa sonrisa desafiante, sabiendo que no podría resistirme a su culo perfecto y su boca hambrienta. Le até las manos a la cabecera con cadenas, le puse una venda y empecé a recorrer su cuerpo con mis manos, sintiendo cómo se estremecía bajo mi toque. Primero le metí un dildo en el culo mientras le chupaba los pezones, escuchando sus gemidos ahogados. Luego me arrodillé para comerle el coño, lamiendo cada pliegue hasta que estuvo chorreando. Cuando mi polla ya no aguantó más, la penetré de una estocada, sintiendo cómo su culo apretado me envolvía. Ella gritó, retándome a ir más duro, así que le di nalgadas mientras la embestía sin piedad. Le metí los dedos en la boca para que los chupara mientras la follaba, y cuando estuvo al borde del orgasmo, le corrí toda la cara. Christian Clay solo pudo mirar, con la polla dura, sabiendo que la próxima vez sería su turno.