Viejo infla y folla duro a muñeca nueva de goma
El tipo ya estaba harto de masturbarse con la mano y decidió gastar sus ahorros en una muñeca de goma nueva, bien realista, con un culo perfecto para empotrar. Al abrir la caja, su polla ya estaba dura como roca, goteando pre-cum al ver los labios rosados y el coño bien apretado de la muñeca. No perdió tiempo y empezó a inflarla, sintiendo cómo el látex se ajustaba a su cuerpo mientras la ponía de rodillas, lista para chupar. La muñeca no gemía, pero el sonido de su saliva al chupar la polla del viejo era lo más excitante que había escuchado en años. Después de un buen trabajo de boca, la volteó contra la pared, le abrió las nalgas y le metió la verga hasta el fondo, sintiendo el calor artificial pero igual de placentero. Cada embestida era más fuerte, el culo de goma rebotaba contra su pelvis mientras él gruñía como un animal. Cuando ya no aguantó más, sacó la polla y se corrió en el culo de la muñeca, viendo cómo su leche blanca se escurría entre las nalgas de goma. Se quedó mirando un rato, satisfecho, sabiendo que esa muñeca le daría muchas más noches de placer. El viejo se limpió la polla, ya flácida, y se rio al pensar en lo bien que le había salido la inversión.