Sophia vuelve al gloryhole y se traga toda la leche
Sophia ya estaba lista para otra ronda de tragar polla como una puta experta, sus labios carnosos brillando con saliva mientras se acercaba al agujero oscuro. La polla enorme apareció de repente, dura como el acero, y ella no dudó en meterla hasta el fondo de su garganta, ahogando gemidos de placer mientras la saliva le escurría por la barbilla. Sus tetas naturales rebotaban con cada embestida, sus pezones duros como piedras, y ella jadeaba entre tragos profundos, sintiendo cómo la verga le rozaba la campanilla. El tipo la agarró del pelo, follándole la boca con fuerza, y ella lo miraba con ojos llorosos, disfrutando cada segundo de ser una puta sumisa. La polla empezó a palpitar, y ella apretó los labios alrededor del tronco, lista para recibir el chorro caliente que le llenó la boca. Sophia tragó cada gota sin perderse ni una, limpiando después la punta con su lengua, satisfecha de haber cumplido su misión. El sabor salado le recordaba por qué amaba ser una experta en chupar pollas anónimas.