Power Girl en escena de creampie arriesgada y caliente
Esa tarde en mi cuarto, con la puerta apenas entreabierta, Power Girl se arrodilló frente a mí mientras susurraba que alguien podía entrar en cualquier momento. Me bajó los pantalones con esa mirada de puta ansiosa y empezó a chupar mi polla como si no hubiera mañana, gimiendo bajito para que nadie la oyera. Sus tetas rebotaban cada vez que se la metía hasta el cuello del útero, y yo la agarraba del pelo para que no escapara de mis embestidas. El sonido de su coño mojado al chocar con mis caderas me volvió loco, hasta que le corrí dentro con un gruñido ahogado. Se quedó temblando, con mi leche goteando por sus muslos, cuando escuchamos pasos en el pasillo. Se alisó el uniforme a toda prisa, pero en sus ojos aún ardía el miedo de ser descubierta.