Orientadora pervertida se come el coño de la universitaria Leana
La orientadora no podía resistirse a la pequeña y apretada universitaria que llegó a su oficina con su falda corta y sus piernas bien abiertas, mostrando ese coño rosado que pedía a gritos ser lamido. Al sentarse frente a ella, la profesora notó cómo la chica se mordía los labios mientras cruzaba y descruzaba las piernas, dejando ver ese tanga mojado que apenas cubría su raja. Sin pensarlo dos veces, la orientadora se arrodilló y empezó a chupar con fuerza, metiendo la lengua bien adentro mientras Leana gemía y agarraba su cabeza con las manos. La chica estaba tan excitada que ya no podía parar, moviendo las caderas al ritmo de los lametones, sintiendo cómo la saliva de la profesora le chorreaba por los muslos. La orientadora no se detuvo hasta que la universitaria se corrió en su boca, temblando de placer mientras gritaba su nombre. Después de limpiarle el coño con la lengua, la profesora se levantó, se bajó los pantalones y le ordenó a la chica que se arrodillara para chuparle la polla. Leana, aún temblando, obedeció y empezó a mamar con ganas, sintiendo cómo el miembro duro le llenaba la boca mientras la orientadora le agarraba el pelo y la empotraba contra su verga. La escena terminó con la profesora corriéndose en la cara de la universitaria, dejando su leche blanca sobre esos labios carnosos que tanto la habían excitado.