Mi novia se corre fuerte con mis dedos y mi polla
La pequeña morena de culo respingón y tetas grandes no podía aguantar más mis toques expertos. Cada vez que la tocaba, sus muslos se abrían como flores en primavera, su coño se ponía más mojado que un charco bajo la lluvia. Empecé chupándole los pezones duros mientras mis dedos entraban y salían de su raja caliente, haciendo que gimiera como una perra en celo. Cuando ya no aguantó más, la tiré sobre la cama y le arranqué las bragas con los dientes, dejando al descubierto su chocho rosado y palpitante. Me monté encima y le clavé la polla hasta el fondo, sintiendo cómo sus paredes internas me apretaban como un guante ajustado. Sus tetas rebotaban con cada embestida, sus gritos llenaban la habitación mientras le daba duro por detrás, sintiendo cómo su cuerpo temblaba bajo el mío. Cuando ya no pudo más, se corrió con un grito desgarrador, su coño apretándome mientras yo le llenaba el culo de leche caliente. Quedó tirada, sudada y jadeante, con mi semen goteando entre sus nalgas perfectas.