Lily Starfire reta a su hermanastro a follarla como nunca antes
El cuarto está oscuro, solo la luz tenue de la lámpara ilumina sus cuerpos sudorosos mientras tú, Leo Valentino, la agarras por la cintura y sientes cómo su coño mojado se aprieta contra tu polla dura. Ella te desafía con una sonrisa pícara, diciéndote que si de verdad quieres compensarla por engañar a su mamá, tendrás que hacerla gemir más fuerte que nunca. Te arrodillas y le abres las piernas de golpe, hundiendo tu lengua en su raja húmeda mientras ella arquea la espalda y clava las uñas en tu espalda. Sientes cómo su cuerpo tiembla cuando le metes dos dedos hasta el fondo, retorciéndolos para rozar ese punto que la hace gritar. Luego la pones a cuatro patas, le separas las nalgas y le empotras la verga entera de una sola estocada, escuchando cómo su aliento se corta cuando la polla negra le estira el coño apretado. Ella te reta a que la hagas correrse más rápido que nunca, así que la agarras del pelo y le follas la boca mientras con la otra mano le aprietas los pezones duros. El sonido de sus gemidos se mezcla con el chasquido de tu cadera golpeando su culo redondo, y cuando ya no aguanta más, te la sacas de la boca y le llenas la cara de leche caliente, sintiendo cómo su cuerpo se estremece bajo el impacto de tu corrida abundante.