Lil Timy se mete en casa de Kathy Lee y acaba empalada
La morena de tetas grandes y culo prieto llevaba días imaginando cómo le iba a jugar una mala pasada a ese muchacho que siempre le silbaba bajito al pasar frente a su casa en Medellín. Pero cuando él llegó con esa sonrisa pícara y esa verga dura que se le marcaba bajo el jean ajustado, Kathy no pudo resistirse y lo invitó a pasar con un gesto que no dejaba lugar a dudas. Él entró como si fuera a dejarle un regalo, pero en menos de dos minutos ya le tenía las manos enredadas en su pelo negro mientras ella le bajaba el pantalón para dejar al aire esa polla gruesa que le venía robando el sueño. Kathy no pudo evitar gemir cuando él le lamió el coño empapado, sintiendo cómo los jugos le resbalaban por los muslos mientras le clavaba dos dedos adentro buscando ese punto que la hacía gritar. Él la empujó contra el sofá y la giró de espaldas, agarrándole fuerte las caderas para abrirle el culo y empotrarle la verga hasta el fondo sin piedad mientras ella gritaba con cada embestida profunda. Kathy se dejaba hacer, con las tetas rebotando al ritmo de las embestidas y los labios entreabiertos soltando gemidos roncos que se mezclaban con el sonido de los cuerpos chocando. Él le escupió en la polla antes de metérsela hasta la garganta, ahogándola con cada empujón hasta que ella no pudo más que tragarle la leche espesa que le llenó la boca hasta dejarla con los labios brillantes. Luego la tumbó boca arriba, le abrió bien las piernas y se la clavó otra vez, esta vez más lento pero igual de brutal, mientras le mordisqueaba los pezones duros como piedras. Ella le arañó la espalda hasta dejarle marcas cuando sintió que el orgasmo se le acercaba, con el coño contraído alrededor de su verga palpitante que no paraba de bombearle leche caliente por dentro. Cuando por fin se corrió, Kathy quedó tirada en el suelo con las piernas temblorosas y un hilito de saliva colgando de su boca mientras él se limpiaba los restos de corrida de la cara con el dorso de la mano, satisfecho de haberla dejado más mojada de lo que la había encontrado.