La rubia batgirl chupa la verga del joker
La pelirroja Penny Pax llegó a la guarida disfrazada de Batgirl con un body de latex ajustado que le marcaba cada curva del culo y los muslos mientras se movía con esos tacones de aguja que le hacían oscilar las tetas al caminar. Brendon Miller, disfrazado de Joker con su sonrisa macabra y ese maquillaje blanco que resaltaba sus ojos verdes y perversos, no pudo resistirse ni un segundo: le arrancó la máscara de un tirón y la tiró al suelo mientras le clavaba las uñas en el culo firme por encima del látex. Ella jadeó al sentir cómo su polla dura como una piedra se le clavaba en la entrepierna a través de la tela mojada de su tanga de encaje rojo, que él rasgó de un solo tirón dejando al descubierto esa raja empapada que ya goteaba por los muslos. Con un empujón bestial la empotró contra la pared de ladrillos fríos del callejón oscuro donde habían quedado para la sesión, y sin perder tiempo le metió la verga hasta el fondo de la garganta mientras le agarraba la coleta rubia con fuerza. Penny no pudo más que gemir con la boca llena, ahogándose con cada embestida profunda que le llegaba hasta la garganta mientras el sabor salado de su leche pre seminal le inundaba la lengua. El Joker, disfrutando cada segundo, le escupió en el coño empapado antes de darle la vuelta y clavársela por detrás con una palmada brutal en el culo que le dejó la mano roja marcada. Ella chilló de placer al sentir cómo la polla le abría bien las nalgas mientras le mordisqueaba el lóbulo de la oreja, susurrándole obscenidades al oído sobre lo puta que era y lo bien que le chupaba la verga. Las embestidas se volvieron más frenéticas, el sonido de sus cuerpos chocando resonaba en el callejón junto a los gemidos ahogados de ella y los gruñidos animalescos de él, hasta que finalmente Penny sintió cómo su leche caliente le inundaba las entrañas con un orgasmo que le hizo temblar las piernas y soltar un grito ronco que se perdió en la noche. Cuando por fin la soltó, ella quedó jadeando contra la pared, con el maquillaje corrido, el coño chorreando y la boca llena de restos de su corrida, mientras él se reía con esa risa de loco mientras se limpiaba la polla con los mechones rubios de su pelo.