Joven musculoso recibe gangbang brutal con leche
El chico de pelo teñido y cuerpo marcado no podía creer que cuatro tipos lo hubieran arrastrado hasta ese antro lleno de espejos sucios y olor a sudor barato. Desde que entró, le lamieron el cuello mientras le apretaban la polla palpitante entre manos callosas, sus gemidos ahogados en gemelos que se reían de su verga rosada y gruesa. Uno le escupió en la boca abierta antes de hundirle la lengua hasta la garganta, otro le chupó los pezones duros hasta que se le pusieron como piedras, y el tercero le metió dos dedos en el culo sin avisar, ensanchando el agujero con saliva espesa. Cuando por fin lo tumbaron boca arriba sobre la mesa de cristal, cuatro vergas le apuntaron a la cara, al coño virgen y al culo virgen, y comenzó el verdadero castigo: empujones brutales en cada orificio mientras le decían guarradas como 'aguanta esta leche, putito', 'abre ese culo como una puta' y 'vamos a dejarte lleno hasta el cuello'. Le metieron la polla hasta la garganta hasta que los ojos se le llenaron de lágrimas, le empotraron el culo con embestidas que le sacudían las pelotas hasta la garganta, y le llenaron la cara de chorros espesos que le resbalaban por las mejillas antes de caerle en la boca entreabierta. Entre gemido y gemido, tragó leche caliente como si fuera agua, escupió un poco sobre los abdominales marcados, y se corrió él también sin que nadie se lo pidiera, dejando su semilla mezclada con la de los demás sobre el suelo pegajoso. Al final, lo dejaron hecho un trapo sudado y cubierto de semen por todas partes, con la polla aún goteando y el culo abierto como un hoyo, mientras los tipos se daban palmadas en la espalda celebrando su hazaña.