Argendana domina el dungeon con su culo insaciable
El olor a cuero y sudor te envuelve mientras Argendana se inclina frente a ti, su culo redondo y perfecto apenas cubierto por un tanga negro que ya está empapado. Sabes que esto está mal, que no deberías estar aquí, pero cuando ella gira la cabeza y te mira con esos ojos llenos de lujuria, no puedes resistir. La agarras por las caderas y sientes cómo su piel arde bajo tus dedos, cómo su respiración se acelera cuando deslizas el plug de su culo con un gemido ahogado. Te arrodillas detrás de ella, separando sus nalgas para admirar cómo su agujero se dilata lentamente, brillante de lubricante. La penetras con el dildo enorme de una estocada, sintiendo cómo su carne se abre para ti, cómo su cuerpo tiembla con cada embestida. Argendana se agarra a los barrotes del dungeon, sus uñas marcando la madera mientras grita tu nombre, su voz quebrándose cuando el juguete golpea ese punto exacto que la hace enloquecer. El sonido de su culo chupando el dildo es obsceno, húmedo, y sabes que no podrás durar mucho más. La follas más rápido, más duro, sintiendo cómo su cuerpo se tensa alrededor de tu polla, cómo sus músculos internos se contraen en espasmos de placer. Cuando finalmente se corre, su orgasmo es tan intenso que casi te derriba, y en ese momento, mientras su coño late alrededor del juguete y su culo se abre más de lo que creías posible, solo puedes pensar en lo prohibido que es esto, en cómo no quieres que termine nunca. Pero cuando ella se gira hacia ti, con los labios hinchados y los ojos vidriosos, sabes que esto solo es el principio.