Ana Foxxx reta a Coco a un trío salvaje con la madrastra
Estaba chupando el coño de Coco cuando sentí unos pasos acercarse y de repente la madrastra apareció en la puerta, con los ojos bien abiertos y la boca entreabierta. Me encantó la idea de que nos viera, así que le sonreí mientras seguía metiendo los dedos en la rubia, que gemía sin parar. '¿Te gusta lo que ves, mami?', le pregunté, desafiándola con la mirada. Ella no dijo nada, pero se acercó y empezó a tocarse los pechos por encima del vestido, así que le hice un gesto a Coco para que se levantara y la empujé contra la pared. 'Ahora te toca a ti, madrastra', le dije mientras le bajaba las bragas y le metía la lengua en el coño, que ya estaba bien mojado. Coco se arrodilló detrás de mí y empezó a chuparme el culo mientras yo le comía la concha a la madrastra, que no paraba de gemir y agarrarme el pelo. De repente, Coco me dio un azote fuerte y me susurró al oído: '¿Creías que ibas a ganar tan fácil?'. Le respondí empalándome en su polla de golpe, mientras seguía lamiendo a la madrastra, que ahora me agarraba las tetas con fuerza. Las tres estábamos sudando, jadeando y retándonos a ver quién se corría primero, hasta que la madrastra me agarró la cara y me dijo: 'Te reto a que me hagas correrme antes que a ellas'. Me encantó el desafío, así que me puse de rodillas y le metí los dedos en el coño mientras Coco me chupaba el clítoris, hasta que las tres explotamos al mismo tiempo, dejando la habitación llena de gemidos y fluidos. Ahora solo pienso en la próxima vez que podamos repetirlo, porque esta madrastra sabe cómo jugar sucio.