Adam Snow domina a tres potros en una prueba de resistencia anal
El olor a cuero y sudor me llena la nariz mientras Adam Snow ajusta las correas de los tres potros que van a ser probados hoy. ¿Te gustaría estar en su lugar, atado y a punto de recibir lo que viene? Él ya sabe que no podré resistirme, pero esta vez apuesto a que me hará rogar antes de que termine. Sus dedos gruesos me abren el culo sin piedad, lubricándome con saliva antes de meterlos hasta las pelotas. Los gemidos de los otros dos potros resuenan en la habitación mientras Adam los penetra con su polla dura, haciendo que sus culos se aprieten alrededor de su verga. Me toca a mí ahora, y cuando me empotra de una estocada, siento cómo su polla gruesa me llena por completo, rozando lugares que me hacen gritar. El sonido de su piel chocando contra la mía se mezcla con los gemidos de los otros, y cuando por fin se corre dentro de mí, Adam solo sonríe, sabiendo que ganó la apuesta.