Puta exhibicionista se corre en el parque público
Lleva semanas buscando el momento perfecto, pero hoy ya no aguanta más y se baja el bikini en pleno parque para que todas vean cómo su coño depilado brilla bajo el sol. La muy zorra se frota contra el banco de madera mientras un grupo de mujeres la observa con la boca abierta, pero a ella le da igual porque solo piensa en que esa polla que lleva horas imaginando se hunda dentro de su raja empapada. Una de las presentes no puede resistirse y se acerca con los dedos temblando, metiéndoselos en la boca antes de deslizarlos entre los labios de la exhibicionista, que grita de placer cuando nota el primer contacto. La morra se deja caer de espaldas sobre el césped recién regado, levantando las piernas para que le abran bien el coño y le laman el clítoris perforado con avidez, el metal brillando bajo la lengua de su cómplice. Entre gemidos y maldiciones, la otra se sube encima de ella, frotando su coño contra la cara de la exhibicionista mientras le sujeta los muslos para que no pueda escapar, y los jugos resbalan por su barbilla y se mezclan con el sudor. Cuando la morra nota que el clítoris hinchado está a punto de explotar, se agarra de las tetas pequeñas y bien formadas y se corre gritando, empapando la cara de su amiga que lame cada gota como si fuera néctar. El parque entero huele a sexo barato y a locura, y todas siguen allí, jadeando y tocándose mientras la exhibicionista se retuerce de placer, sabiendo que esto es solo el principio de una tarde de putería sin límites bajo el cielo abierto.