La colombiana se deja reventar el culo en el hostal con dos pollas
Esa noche en el hostal todo empezó con un simple juego, pero cuando Christian Clay me vio agachada buscando algo en mi mochila, sus ojos se clavaron en mi culo redondo y no pudo resistirse. Yo ya estaba mojada de solo imaginarme lo que vendría, pero lo que no esperaba era que Zac Wild apareciera detrás de él con esa polla enorme lista para empotrarnos a los dos. Cuando Christian me levantó el vestido y me empujó contra la pared, sentí su dedo entrando en mi culo mientras me susurraba al oído: 'Hoy te vamos a romper bien, puta'. Yo gemí más fuerte cuando Zac se arrodilló y empezó a chuparme el coño, su lengua trabajando justo donde más lo necesitaba. Christian no perdió tiempo y me penetró de una estocada, llenándome entera mientras yo gritaba de placer. Pero lo mejor vino cuando Zac se acercó y me hizo tragar su verga gruesa, sintiendo cómo me ahogaba con su tamaño. Cuando los dos empezaron a turnarse para follarme el culo, cada embestida me hacía chocar contra la pared, sintiendo cómo mi culo se abría más y más para ellos. Christian me agarró del pelo y me obligó a mirarlo mientras se corría dentro de mi boca, su leche caliente llenándome hasta el fondo. Pero Zac no se quedó atrás, y cuando me dio la vuelta y me empaló contra la cama, sentí cómo su polla me llegaba hasta las pelotas, haciéndome gritar como una perra en celo. Al final, cuando los dos me dejaron exhausta y llena de semen, Christian solo me dijo: 'La próxima vez te vamos a follar los tres juntos'