Japonesa cachonda se masturba con consolador en shorts
Lleva unos shorts de mezclilla ajustados que le aprietan el culo redondo mientras aprieta las piernas, dejando ver cómo el tanga verde se le clava entre los labios del coño mojado. Se quita la camiseta sudada y muestra unas tetas pequeñas pero duras, con los pezones tiesos que se le marcan al caminar hacia el espejo del gimnasio vacío. Agarra un consolador grueso y azul, lo enciende con un zumbido fuerte que le eriza la piel, y se lo mete sin dudar entre las piernas mientras se dobla sobre el banco de pesas. Las medias de deporte le suben hasta los muslos, marcando cada gemido que escapa de su boca entrecortada cuando la polla de plástico le abre el coño de par en par. Empieza a mover las caderas como loca, clavándoselo hasta el fondo mientras se agarra los pechos con una mano y con la otra se revuelve los calcetines hasta los tobillos. El g string le queda tan ajustado que se le incrusta en el rajo, haciendo que cada embestida le arranque un grito agudo que retumba en las paredes vacías del gimnasio. El consolador le late dentro, sintiendo cómo se le humedece todo el coño mientras las piernas le tiemblan y el sudor le resbala por la espalda. Se corre gritando, con los muslos apretados alrededor del juguete, sintiendo cómo la leche artificial le chorrea entre las nalgas mientras se deja caer sobre el banco, jadeando como una puta que acaba de follar horas seguidas. Las medias le quedan arrugadas en los tobillos y el tanga le hace un wedgie que le levanta el culo, dejando al descubierto cómo se le escurre el flujo por las piernas. Para terminar, se quita el consolador chorreante y se lo lame con lujuria, saboreando su propio sabor mientras se mastica los labios con una sonrisa perversa.