Mi marido me pilló toda arrombada después de follar con sus amigos
Llegué a casa toda sudada y con el coño hinchado de tanto follar, pero no contaba con que mi marido estuviera esperándome. En cuanto me vio, su polla se puso dura al notar que mi culo aún estaba bien abierto de tanto que me habían empotrado. Me tiró contra la pared y empezó a chuparme los pechos mientras me metía los dedos en el coño mojado. Gemí fuerte cuando me levantó y me sentó en su verga, sintiendo cómo me llenaba hasta el fondo. Me agarró del pelo y me obligó a cabalgarlo más rápido, mientras sus amigos miraban desde la puerta, con las pollas bien duras. Mi marido me dio la vuelta y me penetró por detrás, clavándome los dedos en las nalgas mientras me azotaba. Me corrí gritando cuando me llenó el culo de leche caliente, sintiendo cómo su semen me escurría por los muslos. Quedé temblando, con el coño y el culo bien abiertos, mientras él se reía al ver cómo me habían dejado sus amigos. Aún puedo sentir sus pollas enormes dentro de mí, recordando cada gemido y cada embestida.