Lacey Jayne cabalga al revés la polla monstruosa de Damion
Desde que se quitó el vestido ajustado que le marcaba cada curva de su culito prieto, Lacey Jayne no paraba de menear las caderas buscando algo que le llenara bien el coño. Damion, con esa verga que parecía salida de una película de terror, no perdió el tiempo y le agarró las tetas grandes mientras ella se sentaba encima de él en el sillón del estudio, mirando la cámara con esos ojos que decían 'hazme pedazos'. Él le escupió en la boca abierta para que se la tragara bien y ella, sin pensarlo dos veces, se la metió hasta la garganta mientras jugaba con sus piercings en los pezones y la nariz, gruñendo como una zorra en celo. Damion le apretó el culo redondo con ambas manos y la empujó más abajo, sintiendo cómo el coño empapado de Lacey se abría como una flor bajo su polla gigante, que entraba y salía con un sonido húmedo y obsceno que llenaba la habitación. Ella se agachó para chuparle los huevos mientras se dejaba empotrar sin piedad, con los tacones clavados en el suelo y las uñas arañando el cuero del sofá. Damion le dio la vuelta como si no pesara nada y la puso a cuatro patas sobre la alfombra, le pasó la mano por el vientre suave y le metió dos dedos en el coño mientras le lamía el culo, haciendo que Lacey aullara de placer y le rogara que no parara. Él le escupió en el coño bien mojado y, sin aviso, le clavó la polla hasta el fondo con un empujón brutal que la hizo gritar, sintiendo cada vena de esa verga monstruosa rozando sus paredes internas. Lacey se corrió gritando su nombre, con los muslos temblorosos y el coño escurriéndosele por las piernas, mientras Damion no le daba tregua y seguía embistiéndola como un animal, con las pelotas golpeándole el clítoris hinchado hasta que ella se corrió otra vez, esta vez con un chorro caliente que le resbaló por los muslos. Él se vino dentro de ella sin avisar, llenándole el coño de leche espesa que le goteaba por las piernas mientras Lacey, exhausta pero satisfecha, se dejaba caer sobre su pecho sudoroso, jadeando y susurrando obscenidades entre gemidos entrecortados.