La chica vino a revisar el jacuzzi y terminamos destrozándole el coño en un trío salvaje
La morena no pudo resistirse cuando vio a los dos tipos con las pollas bien duras listos para empotrársela a la vez. Empezó chupando una mientras el otro le metía los dedos en el coño bien mojado, gimiendo como una puta desesperada. La pusimos a cuatro patas en el borde de la piscina y le arrancamos el tanga para empezar a embestirla con fuerza, sintiendo cómo su culo apretado rebotaba con cada envestida. La muy cerda se corrió gritando cuando le metieron la polla hasta el fondo mientras le llenaban la boca de leche caliente. Terminamos cubriéndola de leche, desde su cara hasta sus tetas perfectas, mientras ella seguía pidiendo más como la zorra insaciable que era. El agua del jacuzzi se llenó de su corrida y la nuestra, mezclándose en un charco de lujuria pura. La humillamos, la dominamos y la dejamos destruida, con el coño tan abierto que casi no podía caminar después de tanto follón. La muy puta se fue con las piernas temblando y el cuerpo marcado por nuestras marcas, sabiendo que nunca olvidaría ese trío salvaje.